La historia del grupo y la influencer que llevan solidaridad al norte neuquino

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La pastelera Silvia Rivero y el grupo misionero AdelaF se acoplaron este año para seguir una tradición ayuda solidaria que se repite desde 1979.

Silvina Rivero es pastelera en Capital Federal y desde que vio «algunas falencias» en el Norte neuquino, salió a encabezar una campaña para conseguirles bicicletas y que los niños puedan trasladarse a la escuela. Este pedido solidario, que propuso esta influencer, está dentro las actividades de grupo de un grupo de misioneros de la Provincia de Buenos Aires que hace 30 años viajan todos los veranos a más de 13 escuelas de nuestra provincia.

AdelaF es el nombre del grupo que está integrado por docentes, alumnos, sacerdotes y egresados del Instituto Murialdo. “Significa Amigos de la Frontera”, dijo a LM Neuquén Juan Manuel Erballes y explicó: “Nacimos en 1979, a partir del lanzamiento de un programa de Gendarmería. Habían propuesto trabajo con las escuelas que estaban bien económicamente de que visiten una escuela rural en la frontera de Argentina”.

Desde ese momento, la última semana de enero y la primera de febrero un grupo de 30 personas entre alumnos, docentes, un sacerdote y un camión lleno de donaciones llegar a Chos Malal para ser distribuidos en 13 escuelas del interior.

Entre el 79 hasta el 2020, esta acción solidaria siempre comenzó a organizarse en marzo. “Desde ese momento, nosotros nos juntamos todos los sábados del año a separar y clasificar la mercadería que llega en las misas: que sería juguetes, ropas, útiles y alimentos. Vamos preparando todo el año las cosas que va llevando a la parroquia”, explicó

En diciembre, lo embalan y lo van ordenando para las poblaciones de las 13 escuelas que visitamos. “Una de las escuelas está en Pichi Neuquén, la 236. Ahí no hay la misma población que Manzano Amargo. Entonces en vez de mandar 10 bolsas, mandamos cinco y así vamos dividiendo todas las donaciones”, ejemplificó.

Puede ser una imagen de 1 persona y al aire libre

Pero a partir de la pandemia por COVID “todo cambió”. No solo la imposibilidad de poder traer las donaciones físicas al norte neuquino, sino que se cancelaron las actividades para recaudar fondos. “Sin tener dinero es difícil. El ahorro que nos había quedado lo utilizamos para enviar a un comercio y que 30 familias puedan ir a buscar por ese valor alimentos. Además, enviamos algunos otros bolsones de comida, pero nada es igual”, explicó.

Si bien el COVID y la falta de dinero pudieron ser una traba, esta agrupación continuó con los vínculos generados. “Desde acá y con las tecnologías, seguimos conectados y predicando. Las relaciones que gestamos hace tanto tiempo se mantuvieron e intentamos mandar lo que podíamos”, aseguró.

En medio de la misión, una Fundación se contacto con este grupo misionero y replicó en sus redes sociales las falencias de los neuquinos más jóvenes que tenían que trabajar y estudiar. “Cuando les preguntaron sobre qué sueño tenían o qué falencia tuvieron, varios respondieron cuestiones tecnológicas y una respondió que le faltaba una bicicleta”, aseguró Juan Manuel.

El material comenzó a circular por las redes sociales y una influencer de Capital Federal se conmovió con esa historia en particular y se sumó, desde su lugar, a la campaña de donaciones que está haciendo AdelaF. “Se contactó, nos dijo que quería ayudar y le agradecimos y nos organizamos”, dijo Juan Manuel.

Puede ser una imagen de 2 personas, personas de pie, al aire libre y árbol

La idea de estas donaciones en puntal es acercar una bicicleta en optimas condiciones o con alguna falla para poder dejarla a punto y distribuirla en el Norte Neuquino. “La verdad que toda ayuda es buena y nos encanta que la gente se sume a ayudar y active de esta forma”, aseguró.

El tema de la bicicleta es muy importante para este caso y también hay otras situaciones “complicadas”. “Hay dos cuestiones que nos falta para darle forma y aún no pudimos resolver. Una de las familias tiene inconvenientes con el tema de acopio de agua, y la opción es un tanque australiano. Y eso se nos está complicando porque llevar una carpeta, una construcción, no es tan sencillo. Y después, la familia Guerrero, que tiene todos los materiales para hacer una ampliación de su casa, pero no tiene la plata para hacer la mano de obra”, expuso.

De esta forma, Juan Manuel aseguró que todos los que quieran hacer donaciones que se comuniquen con las redes sociales de AdelaF y organizan el lugar. “Hay un galpón en Chos Malal en donde pueden recibir u otros lugares. Si tiene algo, que nos los hagan llegar”, dijo.

Este misionero conoció en 2001 al Norte neuquino y “le voló la cabeza”. La belleza del lugar lo cautivó y “la gente y su amabilidad” le sorprendió. “La idea es seguir ayudando desde donde sea y tenemos la esperanza de que en el 2022 podremos volver a ir y llevar todo lo que juntamos durante estas semanas”, concluyó.–>

El rol de la influencer

Silvina Rivero se conmovió al ver las realidades del norte neuquino y decidió ponerse a disposición. «Apenas conocí sus historias, quise aprovechar el alcance de los seguidores que tengo en mis las redes sociales», aseguró a LMN. Así se puso en contacto la organización AdelaF e intentó ayudar desde su rol.Inicialmente eran tres las bicicletas que necesitaban y, con la difusión del pedido en las redes de Silvina, las consiguieron. Pero además encontraron otros ocho rodados más. «Estamos súper contentos porque todo es desde Twitter, y es gente empujando y ayudando. Sé que no es mucho pero con que podamos conseguir algo para que puedan seguir yendo a la escuela, eso nos paga todo el esfuerzo», destacó Silvina.

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